Voy a exponer algunos de los casos que llevo a nivel particular:

Dos empresarios de una start-up que viajan regularmente a Latinoamérica y necesitan conocer los mecanismos de prevención e identificación previa de situaciones complicadas, así como de qué forma proceder si se ven envueltos en una de ellas.

Un menor acosado por un grupo de menores extranjeros que a golpe de navaja ya le habían herido en dos ocasiones en el centro educativo, teniendo la policía las manos atadas al tratarse de menores, y con miedo de mi paciente a salir a la calle por si cumplían sus amenazas.

Un menor ex-miembro de una banda que decide salir y es acosado por esta, en ocasiones mediante persuasión para regresar y en otras mediante amenazas.

Un adolescente excluido socialmente en ocasiones en su grupo cercano con miedo a perder al “grupo” de amigos, estando completamente sometido al mismo, haciendo todo lo que se le solicita incluso cuando no está de acuerdo, y soportando agresiones sutiles como collejas o calmantes, además de motes y mofas, o que le cojan sus pertenencias todo el tiempo, le revisen el móvil, escriban en su nombre buscando reírse de él, etc.

Un niño excluido y agredido por pertenecer a una familia determinada con un apellido concreto.

Un menor con falta de habilidades sociales que su forma de relación con los demás es molestando al resto de la clase, haciendo chistes sobre los demás, insultándoles, y tocándoles sus pertenencias sin permiso y en ocasiones incluso pegándoles. Obviamente este menor es insultado y excluido por el resto, y por las tardes llora en casa porque nadie le quiere y no tiene amigos.

Un niño, hijo de padres divorciados, cuyo padre tiene una grave enfermedad mental y el menor por orden judicial debe pasar una serie de tiempos con él, el cual si sufre un brote destroza lo que tiene al rededor pudiendo agredir a las personas que están con él.

Una adolescente universitaria que tras el confinamiento covid salió a celebrar que ya se podía salir y al tiempo comentó llorando en la cena a sus padres que creía que aquella noche varios meses antes habían podido abusar de ella sexualmente pero que no recordaba nada.

Una adolescente universitaria cuyo padre preocupado quiere que su hija sepa prevenir, identificar y actuar ante situaciones no deseadas que puedan surgirle ahora que empieza a salir de noche en entornos que podrían llegar a ser poco seguros.

Un profesional de la salud que tras tener varios incidentes con familiares de pacientes (debido a las características étnico-sociales de la población mayoritaria del lugar donde trabaja) decide aprender a resolver conflictos hablando, y aprender estrategias tanto de huida como de enfrentamiento en caso de ser necesarias en un futuro.

Unos padres de un adulto, con trastorno del espectro autista, que necesitan poder controlar a su hijo SIN DAÑARLE en caso de que le de un brote auto lítico para que no se dañe a si mismo ni a nada ni nadie a su alrededor.

Una mujer ex-víctima de violencia de género, que durante años ha permanecido bajo orden de protección, que actualmente vive sola y sigue teniendo problemas para conciliar el sueño con el miedo a una posible futura agresión por parte de su expareja.

Podría continuar, pero creo que ya es posible hacerse a la idea de algunos de los pacientes que pasan por mis manos a lo largo del año y los servicios que podría llegar a prestar.

Acudo a domicilio a realizar sesiones particulares tanto de mediación para resolución de conflictos, auto-primeros auxilios, autoprotección y contención física, protocolos de prevención e identificación de escenarios, etc.

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