Teoría de Tueller o de los 21 Pies.

Cada cierto tiempo me topo en internet (cuando no me lo envía algún amigo o alumno) con la teoría del Sargento Dennis Tueller, esa que dice que un agente armado tiene pocas o nulas capacidades de reacción frente a un agresor con arma blanca que se sitúe a menos de 21 pies (que vienen a ser unos 6,5 metros).

Conste que nos soy ningún experto en armas de fuego, aunque como aficionado me gusta leer a Cecilio Andrade, Ernesto Perez Vera, David Berengueras Duch, Isi Aguayo, o Eduardo A. Foncuberta siempre que tengo ocasión, así como escuchar a profesionales que sí se dedican mucho más que yo al tema del tiro.

Si bien la teoría de Tueller habla estrictamente que esos 21 pies son la distancia mínima necesaria para enfrentar una agresión con el arma enfundada y en condición de disparo, varios experimentos que sobre tueller aplican la escala de conciencia de peligrosidad del coronel Jeff Cooper reducen los tiempos de reacción, y por lo tanto los metros en los que poder ser reactivo.

Esta escala de colores de Cooper establece que un agente de seguridad está en:
– Blanco: ajeno a cualquier peligro y con el arma enfundada
– Amarillo: aunque relajado atento a su entorno
– Naranja: cuando detecta una posible amenaza, pero no reacciona al no haber aún un detonante de agresión. Quita el seguro a la funda.
– Rojo: Amenaza directa. Arma en la mano.

A esto por supuesto, cada agente debería añadirle en qué nivel de seguridad le gusta portar su arma, ya que en función del nivel en el que la lleve perderá cierto tiempo en prepararla para la acción. Giulio Colella sargento de carabinieri y presidente de la world kapap lotar federation, en el curso de Táctica Policial nos contaba:
– seguridad 4: sin cargador ni bala en recámara
– seguridad 3: con cargador, sin bala en recámara
– seguridad 2: con cargador y bala en recámara, pero con seguro y sin amartillar.
– seguridad 1: con cargador, bala en recámara, amartillada, pero con seguro
– seguridad 0 o Sin seguridad: con cargador, bala en recámara, amartillada y sin seguro (lista para disparar).

A esto habría que sumarle, claro está, la pólvora quemada por cada agente y su destreza técnica a la hora de acertar al blanco, ya que sin tiempo delante del fogón jamás te saldrán buenos guisos…

Muchos alumnos me preguntan que entonces, qué recomiendo? sabiendo que la mayoría de las agresiones con arma frente a agentes de seguridad suceden a menos de 5m (en una distancia de entrevista).

Mi recomendación, (contraria a la de otros expertos), es enfrentar la agresión siguiendo el procedimiento de mano vacía contra arma blanca:
1) guardar toda la distancia posible
2) colocar cualquier cosa entre el arma y mi propio cuerpo
3) tratar de golpear la mano armada, o la cabeza del agresor
4) inmovilizar la mano armada para tomar control de la situación
5) arrebatar el arma como sea incluso asumiendo cortes en zonas no vitales como manos o brazos.

Considero que el arma hay que extraerla cuando se deba usar, una antigua norma de esgrima española recitaba sobre la espada: “No me saques sin necesidad, no me guardes sin sangre”.

Si mi arma de puño no está preparada, o no estoy preparado yo para realizar una acción efectiva, tal vez sea mejor, utilizar otras herramientas de dotación para enfrentar la amenaza, que requieran menos tiempo de preparación y aporten mayores garantías para el éxito de la intervención o la auto-protección del agente.

Para cerrar os dejo con dos videos:
la teoria de tueller explicada por P.T.Policial y Asopol
https://www.youtube.com/watch?v=b90SPw9SJ0g

video en inglés sobre respuestas del agente ante tueller colgado por the best defence:
https://www.youtube.com/watch?v=jwHYRBNc9r8

y un video didáctico del maestro Iñaki San Pedro sobre correr o no correr frente a un cuchillo:
https://www.youtube.com/watch?v=sTCrFmhXalE

un saludo y nos vemos entrenando

Enric Navarro
www.enricnavarro.es

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